Los cuasicristales

Modelo atómico de un cuasicristal de plata-aluminio. /Wikimedia Commons

Modelo atómico de un cuasicristal de plata-aluminio. /Wikimedia Commons

En el límite del cristal, en el límite del ars magna
A Daniel Shechtman

En el cauce del río Khatyrka
cubierta por el musgo
yace dormida la piedra de la locura,
los salmones en el desove la rozan con sus lomos.
Como un verso,
al borde del ars magna,
la simetría prohibida
se unge con esferas diminutas
suspendidas entre el cristal y el no cristal,
–el cuasicristal–
en un reino mineral anfibio
donde descansan los sólidos que se creían imposibles.

Cuasicristales_establoPegaso

En los cristales los átomos se ordenan según patrones repetidos que forman simetrías. Este orden regular, que es común en gran cantidad de sustancias, sirvió para que se estableciera una regla básica: “Desde el punto de vista químico, los sólidos se clasificaban en cristalinos y amorfos”. Pero contra todo pronóstico, en 1982, el cristalógrafo Daniel Shechtman observó al microscopio electrónico una aleación con una estructura considerada imposible, al menos hasta entonces. El primero en cuestionarse el hallazgo fue él mismo: “Una criatura semejante no puede existir”, pero estaba allí. Romper con este dogma de la Química le supuso la burla de buena parte de la comunidad científica y a punto estuvo de costarle su puesto de trabajo.

Unos años más tarde dos investigadores relacionaron los resultados de Shechtman con previsiones matemáticas anteriores, en particular, las de Roger Penrose, y al llevar a cabo análisis de otros materiales comenzaron a observar patrones muy parecidos. El descubrimiento de Shechtman confirmaba las predicciones realizadas anteriormente por algunos matemáticos.
En la naturaleza se encontró por primera vez en 2009 cuando analizaron un mineral encontrado años antes en el cauce del río Khatyrka (Rusia). Actualmente se sintetizan cuasicristales en laboratorios de todo el mundo.
A partir del descubrimiento de Shechtman sabemos que existen estructuras regulares pero no periódicas en la materia, los cuasicristales, cuyas estructuras atómicas se asemejan al diseño de los mosaicos de la mezquita islámica en Isfahán, Irán, o de la Alhambra de Granada.
En 2011, Shechtman recibió el Premio Nobel de Química por haber descubierto un nuevo tipo de material que desafiaba los conocimientos científicos vigentes hasta entonces.

Vídeo sobre minerales, cuasicristales, Phi y la icosaedrita.

Este poema forma parte del libro Invierno sin corazón (Kernlose winter) y fue publicado originalmente en la sección de ciencia y poesía de Tam Tam Press

Teselación de Penrose

Teselación de Penrose

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