Estado metamíctico

Un estado inusual de la materia

Metamict State Hoffmann

Roald Hoffmann, photo by Gary Hodges

En las arenas de la playa de Kerala,
desgajada de una roca de gneis,
en las arenas de un arroyo de Carolina del Norte
se encuentra la monacita, un raro
mineral. En su origen cristalino
hay orden, hay una retícula.
Y los átomos -cerio, lantano,
torio, itrio, fosfato- bailan
alrededor de lugares predeterminados,
sujetos por resortes sin masa
electrostática
y por la solidez de sus vecinos.
Vibraron
y sonaron
en armonía cuantificada.
para los oyentes ausentes y para mí.
Pero el enemigo está en el interior.
El núcleo inestable
del torio radiactivo explota
por el trueno al azar de un martillo
que no es el de ningún dios nórdico.
Los proyectores invisibles
del infierno, rayos gamma,
destellan en la retícula.
Partículas alfa, desechos nucleares enloquecidos,
son empujadas en misiones
de destrucción aleatoria de megavoltios.
El átomo remanente, transmutado, retrocede,
liberándose de su lugar en la retícula,
balas de cañón torcidas
a través de una pista de baile abarrotada.
No hay ninguna salida para escapar.
En las colisiones de rotura en cadena
los vecinos son eliminados de sus lugares.
El cristal se hincha límpido una vez más,
orden de largo alcance y de corto alcance
amorfo marrón amarillento.
Fallas,
impurezas,
vacantes,
dislocaciones,
intersticiales,
el indefinido estado metamictico.

Taducción Elena Soto.

An unusual state of matter Roald Hoffmann es químico teórico y fue Nobel de Química en 1981. Su investigación, obras literarias y de divulgación pueden consultarse en su web personal

Monazite Metamíctica_Hoffmann

Monazite structure / Monacita

An unusual state of matter
In the beach sands of Kerala,
abraded from the gneiss,
in the stream sands of North Carolina
one finds monazite, the solitary
mineral. In its crystalline beginning
there was order, there was a lattice.
And the atoms – cerium, lanthanum,
thorium, yttrium, phosphate – danced
round their predestined sites,
tethered by the massless springs
of electrostatics
and by their neighbors’ bulk.
They vibrated,
and sang
in quantized harmony.
to absent listeners, to me.
But the enemy is within.
The radioactive thorium’s
nervous nuclei explode
in the random thrum
of a hammer
of no Norse god.
The invisible searchlights
of hell, gamma rays,
flash down the lattice.
Alpha particles, crazed nuclear
debris, are thrust on megavolt
missions of chance destruction.
The remnant atom, transmuted, recoils,
freeing itself from its lattice point,
cannonballs awry through
a crowded dance floor.
There are no exits to run to.
In chain collisions of disruption
neighbors are knocked from their sites.
The crystal swells from once limpid
long-range, short-range order
to yellow-brown amorphousness.
Faults,
defects,
vacancies,
dislocations,
interstitials,
undefine the metamict state.

El nombre monacita proviene del griego «monazein», ‘estar solo’, en alusión a su rareza. Se trata de un mineral accesorio habitual en los granitos y en los gneis. La arena de agunas playas de diferentes partes del mundo está compuesta de monacita, un mineral con alto contenido en torio.
Metamíctico, -ca se aplica a un mineral que se ha hecho amorfo a causa de las perturbaciones de su estructura cristalina provocadas por la radiación emitida por átomos del propio mineral o de otros que lo acompañan.

 

Desde 2001, Hoffman es anfitrión de Entertaining Science, una actividad mensual donde explora la conjunción entre las artes y la ciencia y que se celebra en el Cornelia Street Café de Nueva York.

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Reducción del infinito

ida

Ida Vitale, fotografía del Archivo de la Residencia de Estudiantes

 

Sumas

caballo y caballero son ya dos animales

Uno más uno, decimos. Y pensamos:
una manzana más una manzana,
un vaso más un vaso,
siempre cosas iguales.

Qué cambio cuando
uno mas uno sea un puritano
más un gamelán,
un jazmín más un árabe,
una monja y un acantilado,
un canto y una máscara,
otra vez una guarnición y una doncella,
la esperanza de alguien
más el sueño de otro.

De Reducción del infinito 2002, de la poeta y crítica uruguaya  Ida Vitale, nacida en Montevideo, en 1923.

 

Voyager 2 Could Be Nearing Interstellar Space

voyager interstellar_space
NASA’s Voyager 2 probe, currently on a journey toward interstellar space, has detected an increase in cosmic rays that originate outside our solar system. Voyager 1 entered interstellar space in September 2013.

Dark was the night, cold was the ground

Dark was the night, cold was the ground”,
‘Blind’ Willie Johnson’s blues,
together with the Navajo’s nocturnal song
and the Ann Druyan’s heartbeat
have already crossed the Kuiper Belt.
-The NASA announced that Voyager 1
had dropped out the heliopause, leaving the Solar System-.
Homeless in the Milky Way,
clothed only by ionized gas,
DNA schemes and laws of Newton
his cosmic lethargy sleep
in the grooves of the Voyager golden record
with others ‘greatest hits’ of the Planet.
I hear the groan of the guitar
while darkening in this part of the Earth
and summer is weakened, as the sign of the Voyager.
The waning moon
and the wail of ‘Blind’ on the streets of Beaumont
moves towards the Oort cloud,
—in 40,000 years approaching the Giraffe constellation —
Among strumming and strum,
review inventory wandering in the abyss
and tries to explain “to whom it may concern”
continental drift, the evolution of vertebrates
or damned city traffic at rush hour.
On the cover,
a description Earth’s location in the Galaxy,
a hydrogen atom,
and instructions for use and handling of the disc
Dark was the night, cold was the ground
A underdog blues at the border
Deep voice push out into deep space
fragile messenger, “a rough road leads to the stars”

Elena Soto

Golden Record cover extraterrestrial instructions

The contents of the record were selected for NASA by a committee chaired by Carl Sagan of Cornell University, et. al. Dr. Sagan and his associates assembled 115 images and a variety of natural sounds, such as those made by surf, wind and thunder, birds, whales, and other animals. To this they added musical selections from different cultures and eras, and spoken greetings from Earth-people in fifty-five languages, and printed messages from President Carter and U.N. Secretary General Waldheim.
Among the 27 songs selected for the Voyager Golden Record, “Dark Was the Night, Cold Was the Ground” was chosen by NASA consultant Timothy Ferris[40] because, according to Ferris, “Johnson’s song concerns a situation he faced many times: nightfall with no place to sleep. Since humans appeared on Earth, the shroud of night has yet to fall without touching a man or woman in the same plight”.[40] Johnson’s recording of “Dark Was the Night, Cold Was the Ground” was also selected by the Library of Congress as a 2010 addition to the National Recording Registry, which selects recordings annually that are deemed “culturally, historically, or aesthetically significant””Dark Was the Night,” written and performed by Blind Willie Johnson. 3:15

 

Acoplado a un costado de las naves, viaja el disco de oro de las Voyager “Sonidos de la Tierra”. Entre los temas musicales enviados al Cosmos está la canción ‘Dark Was the Night, Cold Was the Ground‘, (Oscura era la noche, fría estaba la Tierra) de Blind Willie Johnson.
Oscura era la noche, fría estaba la Tierra

“Oscura era la noche, fría estaba la Tierra”,
el blues de ‘Blind’ Willie Johnson,
junto con el canto nocturno de los navajos
y los latidos del corazón de Ann Druyan
ya han cruzado el Cinturón de Kuiper.
—La NASA anunció que la Voyager 1
dejaba atrás la heliopausa, abandonando el Sistema Solar—.
Desamparados en la Vía Láctea,
arropados tan solo por gas ionizado,
los esquemas de ADN y las leyes de Newton
duermen su letargo cósmico
en los surcos del disco de oro de la Voyager
con otros ‘grandes éxitos’ del Planeta.
Escucho el gemido de la guitarra
mientras oscurece en esta parte de la Tierra,
y el verano se debilita, como la señal de la Voyager.
La luna mengua,
y el lamento de ‘Blind’ en las calles de Beaumont,
se desplaza hacia la nube de Oort,
—en unos 40.000 años se aproximará a la constelación de la Jirafa—.
Entre rasgueo y rasgueo,
repaso el inventario que vaga en el abismo
y que intenta explicar “a quién corresponda”
la deriva continental, la evolución de los vertebrados
o el endemoniado tráfico de una ciudad en hora punta.
En la carátula,
una descripción del lugar de nuestro planeta en la Galaxia,
un átomo de hidrógeno
y las instrucciones de uso y manejo del disco.
“Dark was the night, cold was the ground”
(Oscura era la noche, fría estaba la Tierra),
Un blues desvalido en la frontera.
Voz profunda adentrándose en el espacio profundo,
mensajera frágil “en el áspero camino hacia las estrellas”.
Lanzada en 1977, la Voyager 2 está a unos 17.700 millones de kilómetros de la Tierra. La NASA ha detectado un aumento en las mediciones de rayos cósmicos que impactan en la sonda. Señales que indican que la ‘Voyager 2’ podría estar saliendo del Sistema Solar.

Ecstasy de Hedy Lamarr

hedy-lamar

Ecstasy

It began, as it will, in privacy,
Hedy Lamarr, right hand on the ivory keys,
an octave below her, George Antheil, slim
on a leather bench. He was playing a riff.
She followed. Again, then again, impulse
and echo, call and response, and Look,
she whispered, we are talking in code,
our sweet locution seamless, unbreakable.

And just what the nation needed-they knew-
a secret-spun articulation, a ciphered
téte-à-téte. It was 1942,
radio signals simple and jammable.
Here was the answer: a ticking riff,
electric, magnetic, hopping the frequencies,
tapping its glossy fingertips
down a slumped torpedo’s salty flank.

Out through the century its spectrum spread,
battlefield to microchip, a million million
cryptic trysts-while Lamarr with her patent,
her prize, met in darkness her flickering other.
Emulsion and light, she was less than a girl,
onion-skin thin on a waxy screen.

And desire’s perfect complement:
weightless, ageless, a film on the upturned eye.

How innocent her image then, as out through
the century’s cone-lit rooms, a nation sank
into velvet chairs. Then call and response,
synapse and blush, and Look, she whispered,
there is nothing between us-until nothing
stopped her airy touch, and nothing
stirred, and nothing cast its rhythmic clicks
high in the darkness above them.

El poema Ectasy de Linda Bierds aparece en su libro First Hand
first-hand

En 1942, cuando el mundo estaba en guerra y las imágenes de Hedy Lamarr llenaban las pantallas, la actriz desarrolló, junto con el compositor George Antheil, un sistema de comunicaciones por radio que no podía ser interceptado por el enemigo, pues cambiaba constantemente de frecuencia. Crearon una primera versión del denominado espectro ensanchado, que se utiliza en diferentes sistemas de telecomunicaciones.
linda-bierds

Linda Bierds es poeta y profesora de inglés y de escritura creativa en la Universidad de Washington, autora entre otras obras de First Hand

Éxtasis

Comenzó, como suele pasar, en la intimidad,
Hedy Lamarr, la mano derecha sobre las teclas de marfil,
una octava por debajo de ella, George Antheil, delgado
en un banco de cuero. Estaba tocando un riff.
Ella siguió. Una y otra vez más, el impulso
y el eco, llamada y respuesta, y mira,
susurró, -estamos hablando en clave,
nuestro dulce idioma transparente, inalterable.

Justo lo que la nación necesita -lo sabían-
una comunicación secreta, un cifrado
tête-à-tête. Era 1942,
señales de radio simples y bloqueables.
Aquí estaba la respuesta: un riff tictac,
eléctrico, magnético, saltando las frecuencias,
tocando sus dedos brillantes
por el flanco salado de un torpedo hundido.

A lo largo del siglo su espectro se expandió,
del campo de batalla al microchip, un millón de millones
de citas crípticas, mientras Lamarr con su patente,
su premio, se reunió en la oscuridad con otro parpadeo.
Emulsión y luz, tan solo era una niña,
piel de cebolla fina sobre una pantalla de cera.

Y el complemento perfecto del deseo:
sin peso, sin edad, una película sobre el ojo entornado.

Qué inocente es entonces su imagen, ya que a través de
salas de cono iluminado del siglo, una nación se hundió
en sillas de terciopelo. Luego llamada y respuesta,
sinapsis y sonrojo, y mira, ella susurró:
no hay nada entre nosotros, hasta que nada
detuvo su toque aireado, y nada
se agita, y nada emite sus clics rítmicos
un alto en la oscuridad sobre ellos.

Unknown Pleasures en la constelación de Vulpecula

Unknown Pleasures_pulsar_ Jocelyn Bell

Placeres desconocidos en la constelación de la Zorra

A Jocelyn Bell

Una taza puede ser un placer desconocido,
si tus manos acarician las ondas de un púlsar
de la constelación de Vulpecula.
El café impacta contra el fondo y,
mientras se vierte,
PSR B1919+21 ya ha dado una vuelta
-un giro cada 1,33730113 segundos-.
Aunque una taza nada tiene que ver con una estrella pulsante,
ni el chorro de café con una señal electromagnética,
fantaseo imaginando alguna leyenda interesante
de la constelación de la Zorra que,
según la Wikipedia, no tiene ninguna referencia mitológica.
Pero, en agosto de 1967, cuando Jocelyn Bell
detectó una señal de radio extraterrestre
que se repetía periódica cada 1,3 segundos.
la bautizó como Little Green Men 1 (LGM1),
los hombrecillos verdes.
Más tarde, descubrió que el origen del bip-bip regular
era un cadáver estelar rotando como un faro fantasma.
No había duendes galácticos.
La constelación de la pequeña Zorra regaló a Jocelyn
el primer electrocardiograma del latido
de una estrella pulsante de neutrones;
un buen currículum para la discreta Vulpecula.
El patrón de líneas del corazón errante PSR B1919+21
se convirtió en un icono,
alguien pensó que el perfil de sus ondas,
también era un placer desconocido
(Unknown Pleasure)
y el sonido cósmico acabó en la portada de un disco.
A miles de años luz de Vulpecula,
vuelvo a los rituales cotidianos,
al café y a la taza terrestres,
un ajuste fino al echar el azúcar
me ayudará en los cálculos cósmicos.
Los expertos dicen
que una cucharadita de su materia estelar
pesa tanto como el Everest.

Elena Soto

En el verano de 1967, la astrofísica Jocelyn Bell descubrió un patrón de señales de radio muy cortas y regulares, que procedían de un exótico objeto localizado en la constelación de Vulpecula (la pequeña Zorra); el origen de las ondas era una estrella pulsante (púlsar), la primera que se había detectado y que se bautizó como PSR B1919+21.
Doce años después, la banda de post-punk Joy Division utilizó el gráfico de las ondas del púlsar, con los colores invertidos, como portada de su álbum Unknown Pleasures (Placeres desconocidos). Actualmente el diagrama de los latidos de PSR B1919+21 es un icono del merchandising.

Unknown pleasures in the constellation of the Vixen

To Jocelyn Bell

 

A cup can be an unknown pleasure,
if your hands caress the waves of a pulsar
the constellation of Vulpecula.
The coffee hits the bottom and,
while pouring,
PSR B1919 + 21 has already come around
-one turn every 1.3737303 seconds-.
Although a cup has nothing to do with a pulsating star,
nor the jet of coffee with an electromagnetic signal,
I fantasize imagining some interesting legend
about the constellation of the Vixen that,
according to Wikipedia, it has no mythological reference.
But, in August of 1967, when Jocelyn Bell
detected an extraterrestrial radio signal
that was repeated periodically every 1.3 seconds.
He named it Little Green Men 1 (LGM1),
los hombrecitos verdes.
Later, she discovered that the origin of the regular beep-beep
it was a star corpse rotating like a ghost beacon.
There were no galactic goblins.
The constellation of the little Vixen gave Jocelyn
the first heartbeat electrocardiogram
of a pulsating neutron star;
a good curriculum for the discrete Vulpecula.
The pattern of wandering heart lines PSR B1919 + 21
he became an icon,
someone thought that the profile of their waves,
it was also an unknown pleasure
(Placer desconocido)
and the cosmic sound ended up on the cover of a record.

Thousands of light years away from Vulpecula,
I return to daily rituals,
to coffee and the terrestrial cup,
a fine adjustment when pouring sugar
It will help me in the cosmic calculations.
The experts say
than a teaspoon of your star stuff
it weighs as much as Everest.

Jocelyn Bell pulsar

Ilustración generada por ordenador en el Radio Observatorio de Arecibo en Puerto Rico de 80 períodos sucesivos del primer púlsar observado, CP1919 (Cambridge pulsar a las 19 horas y 19 minutos de ascensión correcta)

El universo de Jocelyn Bell Burnell

Arden los alfabetos

alejandria biblioteca

“Pero el mundo al que vuelvo ya no es el de antes. Yo soy un extranjero, como los muertos sin sepultura cuando suben del Aqueronte, y aunque estuviera en mi isla natal, en los jardines de mi infancia, que mi padre me encierra, ¡ay!, aun en ese caso sería un extranjero en la tierra, y ya no hay ningún dios que pueda ligarme al pasado.”

Friedrich Hölderlin “ HIPERIÓN”

 

I
El resplandor del fuego brilla sobre el mástil de las naves fenicias,
la sabiduría se resiste a morir
cae en pavesas sobre las ánforas cargadas de vino y púrpura
filtrándose en la mirra con que ungirán su cuerpo las doncellas.
Hipérbolas y elipses
trazan volutas de humo sobre el cielo de Alejandría
mientras el aroma dulzón del pergamino se extiende por las calles.
Los triángulos de Euclides y el universo de Tolomeo
se aferran a las sandalias de los mercaderes del Sahara.

Arden los alfabetos
y el olor a verbo quemado se mezcla
con el sudor acre de los soldados macedonios,
sazonado con las especias de los mercaderes de Oriente.
Una brisa suave arrastra las deltas hasta el delta del río,
varando a las taus hasta anclarlas en los espigones del puerto.
Arden las palabras y con ellas el Cosmos
su brillo oscurece en la noche los destellos del Faro.
El resplandor del fuego mece con las olas
los paños, las esencias, los mapas de otros mares,
rompe las constelaciones calcinadas junto al cabo de Loquias.
Todo el conocimiento se disuelve en las aguas,
y las cenizas se mezclan con las conchas
en la arena de la isla de Pharos.
Arde Alejandría mientras miro la noche,
mis pupilas reflejan los rescoldos
y
se alejan en las naves que abandonan el puerto.
Todo lo que he visto viaja a la otra orilla,
en ésta sólo quedan los restos de la sombra,
solitarias sigmas perdidas entre el grano.

Día de la Biblioteca, recordando la destrucción de la antigua Biblioteca de Alejandría

Breves charlas de Anne Carson

Anne carson

Breve charla sobre el homo sapiens

Con pequeñas muescas, el hombre de Cro-Magnon marcaba
las fases de la luna en el mango de las
herramientas, pensando en ella mientras trabajaba.
Animales. Horizonte. Su rostro reflejado en un recipiente con
agua. En cada historia, que cuento llegó a
un punto en el que ya no puedo ver más.
Detesto ese momento. Esa es la razón por la que
llaman ciegos a los contadores de historias — una burla.

Short Talk on Homo Sapiens

With small cuts Cro-Magnon man recorded
the moon’s phases on the handles of his
tools, thinking about her as he worked.
Animals. Horizon. Face in a pan of
water. In every story I tell comes
a point where I can see no further.
I hate that point. It is why they
call storytellers blind—a taunt.

Breve charla sobre Van Gogh

La razón por la que bebo es para entender el cielo amarillo el gran cielo amarillo, dijo Van Gogh. Cuando contemplaba el mundo veía los clavos que clavan los colores a las cosas y veía el dolor de los clavos.

Short Talk on Van Gogh

The reason I drink is to understand the yellow sky the great yellow sky, said Van Gogh. When he looked at the world he saw the nails that attach colours to things and he saw that the nails were in pain.

Breve charla sobre las reglas de perspectiva

Un mal truco. Un error espantoso. Un completo
fraude. Estas son las opiniones sobre Braque.
¿Por qué? Braque rechazaba la perspectiva. ¿Por qué?
Alguien que se pasa la vida dibujando perfiles
terminará creyendo que el hombre tiene un solo ojo,
pensaba. Braque quería adueñarse de los objetos
por completo. En entrevistas publicadas
lo había dicho en muchas ocasiones. Ver los pequeños y
resplandecientes planos de paisajes alejarse de su alcance,
le embargaba de pérdida. Entonces,
los destrozaba. “Naturaleza muerta”, decía Braque.

Short Talk on The Rules of Perspective

A bad trick. Ghastly mistake. Downright
dishonesty. These are the views of Braque.
Why? Braque rejected perspective. Why?
Someone who spends his life drawing profiles
will end up believing that man has one eye,
Braque felt. Braque wanted to take full
possession of objects. He has said as much
in published interviews. Watching the small
shiny planes of the landscape recede out of
his grasp filled Braque with loss. So he
smashed them. “Nature morte,” said Braque.

Anne Carson (Toronto, 1950). Algunos de sus poemas en Poem hunter

Anne Carson reads from Short Talks (Brick Books)