A la ciencia de Allan Poe

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A la ciencia, soneto

¡Oh Ciencia! tu eres la verdadera hija del
viejo tiempo, tu, cuya mirada indiscreta transforma
todas las cosas! ¿Por qué haces tu presa
del corazón del poeta, oh buitre, cuyas alas son
las sombrías realidades? ¿Cómo podría él
amarte? Como te creería sabia si no has
querido dejarlo vagar en sus ensueños en busca
de tesoros en el seno de los cielos constelados,
por más de que hasta allí subiera con ala intrépida?
¿No has arrancado Diana a su carro,
y obligado a las hamadriadas de la selva a buscar
un asilo en alguna otra estrella más feliz?
¿No has sacado a la náyade de su ola, al elfo de
su pradera verde y a mí mismo no me has arrebatado
mi sueño estival bajo los tamarindos?

To Science

Science! true daughter of Old Time thou art!
Who alterest all things with thy peering eyes.
Why preyest thou thus upon the poet’s heart,
Vulture, whose wings are dull realities?
How should he love thee? or how deem thee wise,
Who wouldst not leave him in his wandering
To seek for treasure in the jewelled skies,
Albeit he soared with an undaunted wing?
Hast thou not dragged Diana from her car,
And driven the Hamadryad from the wood
To seek a shelter in some happier star?
Hast thou not torn the Naiad from her flood,
The Elfin from the green grass, and from me
The summer dream beneath the tamarind tree?

The Complete Poems and Stories of Edgar Allan Poe

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Solo Euclides

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Solo Euclides

Solo Euclides ha contemplado la belleza desnuda.
Que todos los que presumen de belleza callen,
y se inclinen sobre la tierra
para reflexionar sobre sí mismos, al tiempo que miran
la nada, intrincadamente, dibujada en ninguna parte
en formas de linaje cambiando; dejad que los gansos
graznen y silben, porque los héroes buscan la liberación
de la polvorienta esclavitud en el aire luminoso.
Oh cegadora hora, Oh sagrado y temido día,
cuando por primera vez el rayo iluminó su visión
diseccionando la luz de las formas! Solo Euclides
ha contemplado la belleza desnuda. Afortunados los que,
solo de vez en cuando, aunque más tarde se hayan alejado,
escucharon su enorme sandalia golpear contra la piedra.

Edna St. Vincent Millay (1892 – 1950)

Euclid Alone

Euclid alone has looked on Beauty bare.
Let all who prate of Beauty hold their peace,
And lay them prone upon the earth and cease
To ponder on themselves, the while they stare
At nothing, intricately drawn nowhere
In shapes of shifting lineage; let geese
Gabble and hiss, but heroes seek release
From dusty bondage into luminous air.
O blinding hour, O holy, terrible day,
When first the shaft into his vision shone
Of light anatomized! Euclid alone
Has looked on Beauty bare. Fortunate they
Who, though once only and then but far away,
Have heard her massive sandal set on stone.

Edna St. Vincent Millay,  Collected Poems

Edna fue poeta, dramaturga y feminista. En 1923 ganó el Premio Pulitzer de Poesía por “The Ballad of the Harp-Weaver”, convirtiéndose en la tercera mujer galardonada con este premio y la primera en recibirlo con ese nombre.

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La gata de Schrödinger

La paradoja del gato de Schrödinger es un experimento imaginario concebido en 1935 por el físico Erwin Schrödinger para ilustrar uno de los aspectos más contraintuitivos de la mecánica cuántica, la superposición.

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La gatita de Schrödinger

contempla el firmamento y parpadea

¿creerá que si no mira desaparecen las estrellas?

o, simplemente, busca confirmar que está viva.

Ronronea, moviendo lentamente la cabeza,

todo tiene naturaleza dual y ella

podría ser parte o no de una paradoja.

Pero Erwin la ha elegido ‘minina cuántica’

y se entretiene arañando ecuaciones,

quizás ahueca las probabilidades

de ahuyentar a la muerte

enredándolas en ovillos de lana.

Con un cierto desdén, la princesa se atusa,

vigila el infinito,

estimando la posibilidad de conocer

la posición y el momento de una mota de polvo.

Aunque para experimentos exóticos

ella adora las cajas,

limitan su universo,

como todos los espacio clandestinos,

y son óptimas para conjeturar

sobre el comportamiento del átomo.

Humedece las patas, extiende los bigotes,

ignorando la interpretación de Copenhague,

intuye que en algún punto,

entre las moléculas y el canto del mirlo,

debe estar la salida.

Según este experimento, se introducía un gato en una caja de acero junto a una mínima dosis de material radiactivo. La cantidad era tan pequeña que solo existía un 50% de posibilidades de que durante la hora siguiente uno de los átomos decayese; si esto ocurría, se activaría un mecanismo que llenaría la caja de un gas tóxico que provocaría la muerte del gato.
De acuerdo con los principios de la mecánica cuántica, durante el tiempo del experimento, el gato está en una superposición, vivo y muerto al mismo tiempo. Sin embargo, esa circunstancia cambiaría cuando abriésemos la caja para mirar lo que pasa en su interior, ya que en ese momento, volveríamos a la realidad de la física clásica, y el gato estaría o vivo o muerto.
Hace unos meses, investigadores de la Universidad de Yale, en EE.UU., revolucionaron la famosa paradoja demostrando que ‘el felino’ puede estar a la vez vivo y muerto y encontrarse en dos lugares al mismo tiempo.
Tomaron dos recipientes separados y utilizaron ondas de luz de tal manera que solo una longitud de onda podía existir en el recipiente en un momento determinado, proporcionando así dos espacios separados de idénticas características. Los espacios, por su parte, estaban conectados por un corriente superconductor y en su interior se colocaron fotones. Como resultado, los investigadores fueron capaces de proporcionar a los fotones dos estados (como los del gato, vivo y muerto) y observar el mismo estado de fotones en el otro recipiente.
“Con esta arquitectura, somos capaces de introducir un ‘gato’ hecho de fotones de microondas confinadas, que se propaga a través de ambas cajas”, explican los investigadores. “Como tal, su estado en cada cavidad está muy entrelazado con el de la otra, y no se puede describir por separado. Su destino es desconocido para nosotros a menos que abramos las dos cajas a la vez”. Es decir, el gato solo está vivo y muerto en las dos cajas al mismo tiempo, nunca si una de ellas se abre.
“Hemos creado una situación nueva y más exótica para el gato de Schrödinger (con un ‘tamaño’ de momento de hasta 80 fotones), una superposición de estados coherentes de luz que viven y mueren en dos sitios al mismo tiempo”, concluyen.

gatita RUNA

La gata de Schrödinger fue publicada originalmente en TAM TAM PRESS

 

Después de leer un manual de física moderna para niños

auden

W. H. Auden

Después de leer un manual de física moderna para niños
Si fuera cierto todo lo que sabe
un físico experimentado sobre la verdad,
entonces cualquier persona,
por mucha inutilidad y suciedad
que haya en nuestro mundo cotidiano,
lo tiene mucho mejor en la vida
que las Grandes Nebulosas
y que los átomos de nuestro cerebro.

El matrimonio casi nunca es perfecto,
pero seguro que debe ser peor
viajar como las partículas
a miles de millas por segundo
por un universo
en el que el beso de tu amante
o bien no se notaría
o bien te rompería el cuello.

Aunque esa cara que veo
cuando me afeito sea cruel
porque año tras año rechaza
a un pretendiente que envejece,
al menos, gracias a Dios, tiene
bastante masa para no deshacerse
y transformarse en una sopa indefinida
que está parcialmente en otro sitio.

Nuestros ojos prefieren
que un lugar habitable
tenga una perspectiva geocéntrica,
que los arquitectos construyan
un sencillo espacio euclidiano:
son mitos agotados, pero ¿quién
estaría como en casa sentado en una silla
que no para de expandirse?

Esta pasión de nuestra especie
por el descubrimiento,
es un hecho casi incuestionable,
pero disfrutaría más
si supiera con mayor claridad
para qué queremos el conocimiento,
y si tuviera la seguridad de que la mente
todavía es libre para saber si quiere saber.

Al parecer esto ya se ha decidido
de una vez por todas,
y ya descubriremos más adelante
si nuestro interés por las magnitudes
extremas puede dar lugar a una
criatura de tamaño mediano,
o si resulta racional en definitiva
hacer política con la Naturaleza.

W. H. Auden (EEUU, 1907-1973) archivo de audio del poema

 

After Reading a Child’s Guide to Modern Physics
If all a top physicist knows
About the Truth be true,
Then, for all the so-and-so’s,
Futility and grime,
Our common world contains,
We have a better time
Than the Greater Nebulae do,
Or the atoms in our brains.

Marriage is rarely bliss
But, surely it would be worse
As particles to pelt
At thousands of miles per sec
About a universe
Wherein a lover’s kiss
Would either not be felt
Or break the loved one’s neck.

Though the face at which I stare
While shaving it be cruel
For, year after year, it repels
An ageing suitor, it has,
Thank God, sufficient mass
To be altogether there,
Not an indeterminate gruel
Which is partly somewhere else.

Our eyes prefer to suppose
That a habitable place
Has a geocentric view,
That architects enclose
A quiet Euclidian space:
Exploded myths – but who
Could feel at home astraddle
An ever expanding saddle?

This passion of our kind
For the process of finding out
Is a fact one can hardly doubt,
But I would rejoice in it more
If I knew more clearly what
We wanted the knowledge for,
Felt certain still that the mind
Is free to know or not.

It has chosen once, it seems,
And whether our concern
For magnitude’s extremes
Really become a creature
Who comes in a median size,
Or politicizing Nature
Be altogether wise,
Is something we shall learn.

Las ciencias cantan una nana

Albert Goldbarth

Albert Goldbart (Chicago, 1948)

 

Las ciencias cantan una nana

La Física dice: ya es la hora de ir a dormir. Desde luego
que estás cansado. Cada uno de tus átomos
ha estado bailando Shimmy con zapatos plateados
sin parar desde la mitosis hasta ahora.
Deja de mover los pies. Continuarán bailando solos,
por si mismos. Vete a dormir.

La Geología dice: todo estará bien. Lentamente,
poco a poco, América se va entregando
al océano. Vete a dormir. Deja que la oscuridad
se acueste a tu lado. Dale espacio.
No estás solo. Antiguamente todos los continentes
fueron uno. No estás sólo. Vete a dormir.

La Astronomía dice: el sol saldrá mañana,
la Zoología lo confirma: en el pez arco iris y la ágil gacela
la Psicología puntualiza: pero antes tiene que hacerse de noche, entonces
la Biología añade: que los relojes del cuerpo se detienen en toda la ciudad
y
la Historia concluye: aquí tienes, las mantas, una sobre otra
hacia abajo.

The Sciences Sing a Lullabye de Albert Goldbarth

The Sciences Sing a Lullabye

Physics says: go to sleep. Of course
you’re tired. Every atom in you
has been dancing the shimmy in silver shoes
nonstop from mitosis to now.
Quit tapping your feet. They’ll dance
inside themselves without you. Go to sleep.

Geology says: it will be all right. Slow inch
by inch America is giving itself
to the ocean. Go to sleep. Let darkness
lap at your sides. Give darkness an inch.
You aren’t alone. All of the continents used to be
one body. You aren’t alone. Go to sleep.

Astronomy says: the sun will rise tomorrow,
Zoology says: on rainbow-fish and lithe gazelle,
Psychology says: but first it has to be night, so
Biology says: the body-clocks are stopped all over town
and
History says: here are the blankets, layer on layer, down and down.

Poema incluido en la antología “The Kitchen Sink: New and Selected Poems, 1972-2007”

kitchen

Fractales de Luis Zaror

FRACTALES_Luis Zaror

Ilustración de Jorge Gutiérrez Opazo

Fractal II
En la ecuación de los micelios
en la geometría del universo
voy de fractal en fractal,
quitándole al caos
su premeditada racionalidad
que se perturba
con el humo de un cigarrillo
o con un árbol
que se muere en Chiloé.

Fractal III
Me sumerjo en el caos,
en las ecuaciones que determinan
el vuelo de un insecto
o la velocidad de un electrón,
pues basta el rugido de un trueno
para abrir camino al viento
o el disparo de un conidio
para que se agite el universo.

Testigos
Para ver
más allá
del instante mismo de la creación,
cuando el vacío
entró en emergencia,
dialogando entre genes,
mucho antes de las palabras sonoras,
cuando el oculto fruto de la meiosis
dio origen al rocío de una flor
o a la ciudadela de los micelios,
todos estábamos allí.

Genoma I
Cuando te vuelves espiral,
cuando te pones la piel
las moléculas parlanchinas
crean el genoma de la palabra.
Genoma II
Leyendo,
combinando los códices
encontré mi ancestro
de aguas y desierto
de pájaros y amebas.

Electroencefalograma
Tus moléculas me hablan
con signos y símbolos
resultantes de nuestros actos
y de la alterada conciencia de ti misma,
y tu cuerpo
sentimiento vivo, me lo dice.
Aún así, compañera de siempre,
sigo esperando.

Presencia
Para estar
no es necesario detenerme,
ni capturar el vuelo del ave
en la caída de las cascadas.
Sólo me basta
la intención
de una mariposa,
el sueño de una avutarda,
el proyecto de una larva.

Luis Zaror, profesor de Microbiología de la Universidad Austral de Chile. Autor de numerosas publicaciones científicas. Miembro fundador del grupo Trilce.

luis zaror

 

James Clerk Maxwell, versos y ecuaciones

James Clerk Maxwell (Edimburgo, 13 de junio de 1831 -Cambridge, 5 de noviembre de 1879)

James Clerk Maxwell (Edimburgo, 13 de junio de 1831 -Cambridge, 5 de noviembre de 1879)

Maxwell es conocido sobre todo por sus ecuaciones, con las que demostró que electricidad, magnetismo y luz son manifestaciones de un mismo fenómeno: el campo electromagnético. Logró unificarlas en un mismo marco teórico y predijo teóricamente la existencia de las ondas electromagnéticas, concluyendo que la propia luz era una de ellas. Tras siglos intentando descifrar el enigma de la naturaleza de la luz, Maxwell sintetizó toda la información en unas pocas líneas matemáticas que mostraban cómo la electricidad y el magnetismo estaban conectados, y que los dos juntos podían crear diferentes tipos de ondas que iban a la misma velocidad, la velocidad de la luz.

Son famosas las camisetas con el lema “Y Dios dijo:” (las ecuaciones de Maxwell) “y se hizo la luz”,

Y Dios dijo ... y se hizo la luz.

Y Dios dijo … y se hizo la luz.

Pero además de sus valiosas aportaciones en diferentes campos de la física, como la óptica, la teoría cinética de los gases o la termodinámica, Maxwell escribía poesía. Muchos de sus poemas fueron editados por su amigo y biógrafo Lewis Campbell.

Una Oda Paradójica es su último poema, escrito poco antes de su muerte. 

Obra poética de James Clerk Maxwell en PDF

Una Oda Paradójica

Para el Dr. Hermann Stoffkraft
una oda paradójica según Shelley

I

Mi alma es un nudo reflejo
sobre un vórtice líquido creado
por el intelecto que oculto vive,
mientras tu como convicto inmóvil
con aguda herramienta la desbaratas
solo para encontrar la complejidad permanente de mis nudos;
pues las herramientas para deshacerlos
en el espacio de cuatro dimensiones se hallan,
donde la pícara imaginación hace ver
avenidas enteras de universos;
donde Klein y Clifford llenan el vacío
con un ‘homaloide’ finito, sin acotar,
a través del cual el infinito es destruido sin esperanza.

II
Mas cuando tu ciencia levanta el vuelo
en los dominios inaccesibles de la especulación
atesoro cada edicto que pronunciaste;
mientras que en el curso de la evolución
andamos sin rumbo, y sin buscar solución alguna
mas que aquella en que sobrevive el más apto.
Hasta en aquel crepúsculo de los dioses
cuando Tierra y Sol son terrones inertes,
cuando, degradada toda su energía,
la materia en el éter haya desaparecido,
nosotros, es decir, todo el trabajo que hemos realizado,
como ondas en el éter, correrán por siempre
en esferas en expansión rápida, hacia el paraíso, más allá del Sol.

III
Gran principio el que observamos,
¡Tu continuidad interminable!
Por ti todos nuestros ángulos son suavemente redondeados,
nuestras inadaptaciones son por ti ajustadas,
y como siempre en ti he confiado,
¡permite que mis métodos nunca se confundan!
O nunca dirija la Creación
ruptura (resquebrajo) sobre mi contemplación,
que aun pueda la cadena causal, ascendiendo,
aparecer intacta y sin fin,
y en donde la cadena se pierde de vista
permite a seres invisibles guiar mi viaje en la oscuridad
a través de mundos de seres encantados de orden infinito.

Mientras los habitantes de lo oculto
—divinidades o emanaciones— intervienen,
y de mi encogida alma lo absoluto
(aquello que está oculto a nuestra vista)

James Clerk Maxwell, Traducción y notas de una Oda paradójica

A paradoxical ode

To Hermann Stoffkraft, Ph.D.

A Paradoxical Ode After Shelley
I
My soul’s an amphicheiral knotUpon a liquid vortex wrought
By Intellect in the Unseen residing,
While thou dost like a convict sit
With marlinspike untwisting it
Only to find my knottiness abiding;
Since all the tools for my untying
In four-dimensioned space are lying,
Where playful fancy intersperses
Whole avenues of universes;
Where Klein and Clifford fill the void
With one unbounded, finite homaloid,
Whereby the Infinite is hopelessly destroyed.
II
But when thy Science lifts her pinions
In Speculation’s wild dominions,
I treasure every dictum thou emittest;
While down the stream of Evolution
We drift, and look for no solution
But that of the survival of the fittest.
Till in that twilight of the gods
When earth and sun are frozen clods,
When, all its energy degraded,
Matter in æther shall have faded,
We, that is, all the work we’ve done,
As waves in æther, shall for ever run
In swift-expanding spheres, through heavens
beyond the sun.
III
Great Principle of all we see,
Thou endless Continuity!
By thee are all our angles gently rounded;
Our misfits are by thee adjusted,
And as I still in thee have trusted,
So let my methods never be confounded!
O never may direct Creation
Break in upon my contemplation,
Still may the causal chain, ascending,
Appear unbroken and unending,
And, where that chain is lost to sight
Let viewless fancies guide my darkling flight
Through Æon haunted worlds, in order infinite.
While Residents in the Unseen |
¿ons or Emanations| intervene,
And from my shrinking soul the Unconditioned screen.
Maxwell_establoPegaso 2

Maxwell a los 23 años.

Molecular Evolution

At quite uncertain times and places,
The atoms left their heavenly path,
And by fortuitous embraces,
Engendered all that being hath.
And though they seem to cling together,
And form “associations” here,
Yet, soon or late, they burst their tether,
And through the depths of space career.

So we who sat, oppressed with science,
As British asses, wise and grave,
Are now transformed to wild Red Lions,
As round our prey we ramp and rave.
Thus, by a swift metamorphosis,
Wisdom turns wit, and science joke,
Nonsense is incense to our noses,
For when Red Lions speak, they smoke.

Hail, Nonsense! dry nurse of Red Lions,
From thee the wise their wisdom learn,
From thee they cull those truths of science,
Which into thee again they turn.
What combinations of ideas,
Nonsense alone can wisely form!
What sage has half the power that she has,
To take the towers of Truth by storm?

Yield, then, ye rules of rigid reason!
Dissolve, thou too, too solid sense!
Melt into nonsense for a season,
Then in some nobler form condense.
Soon, all too soon, the chilly morning,
This flow of soul will crystallize,
Then those who Nonsense now are scorning,
May learn, too late, where wisdom lies.